El proyecto

Conocimos Cortiguera en 1992 cuando el pueblo, abandonado y con apenas signos de la modernidad, nos atrapó por su fuerza ambiental.

Habíamos iniciado la Escuela de los Amigos de Shiatsu en Madrid y vimos este espacio como un complemento enriquecedor de nuestro trabajo.
 Nombramos a este proyecto Tálamo, lugar de encuentro y comunicación.

Entrar en un espacio nuevo:

Al encontrarnos en una zona con una densidad de población parecida a la estepa siberiana, los primeros pasos al instalarnos aquí hubieran sido muy difíciles sin la ayuda solidaria de personas y familias vecinas. Nos transmitieron muchas experiencias y habilidades al haber pasado por un camino parecido.

Vivimos en la casa desde hace más de 20 años, lo que nos ha permitido reconocer el potencial del espacio e ir realizándolo.

La reconstrucción de la casa se va haciendo teniendo en cuenta criterios de bio-construccion:
    El uso y reciclaje de materiales del lugar y otros incorporados por sus características orgánicas.
    Un buen aislamiento térmico en tejado, ventanas y paredes y el uso variado de porches.
    Intentamos evitar productos químicos y campos energéticos nocivos.
    Vamos creando un estética estimulante para los sentidos.

Vemos en el día a día las ventajas de amoldarnos al entorno y participar en los ciclos de intercambio con la naturaleza. 
Esto ayuda a reducir la huella ecológica y nos satisface:

• Generamos casi el 100% de la luz consumida con placas fotovoltaicas y un molino de viento.
• El 80% del agua se calienta con paneles solares.
• El compostaje apoya la plantación de verduras y frutales.
• Tenemos apicultura y gallinero para autoconsumo.
• La calefacción de la casa se alimenta con leña del lugar.
• Un filtro verde para los desagües crea un hábitat lleno de vida.

A todo esto lo llamamos Aula de la Naturaleza, que nos regala, mas allá de los productos, entendimiento de los ciclos vitales y una manera de vivir coherente.

El Shiatsu no solamente nos ayuda a tratar con las demandas físicas relacionadas con el trabajo, también nos enseña, cómo los roces con el medio tienen un potencial curativo.

Desarrollar una dinámica saludable entre el propio espacio corporal, el medio ambiente externo y nuestra sociedad es el objetivo de los talleres Encuentros 3 Espacios.